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Los
mayores de 45 años, ¿somos viejos o no?
Los desocupados mayores de
45 años, tienen actualmente un aumento en la expectativa
de vida mayor que en épocas anteriores. Diríamos que llegan
a 30 o 40 años más, desde esa edad. Ser desempleado
es una agresión contra sí mismo, y afecta gravemente sus
vivencias morales, anímicas, económicas y familiares.
Además, sería contraproducente
renunciar a alcanzar un empleo digno, porque les faltaría
años de aportes y sus promedios de ingresos jubilatorios
serían bajísimos, ya que para la ley actual se computan
los últimos 10 años de aportes y no los mejores 10.
Ni que hablar de la carencia de obra social, y la sensación
de sentirse "un inútil para todo servicio".
Por lo expuesto el grupo
etario de mayores de 45 años (¿hasta 70, 80,
90?) es el más expuesto a la exclusión social y a la pobreza,
por culpa del mayor responsable: el Estado.
En la actualidad, se está
trabajando mucho sobre la Responsabilidad Social Empresaria
(RSE). Una movida mundial que avanza mucho más de lo que
se publicita. Es indudable que los objetivos sociales y
humanitarios que enarbolan son plausibles y merecedores
de una atención más importante que la que actualmente se
les brinda. Sin embargo, cabría preguntarse: Cuando una
empresa excluye a un empleado porque alcanzó los 50 años
de edad, ¿es responsable socialmente? Sin otra causa
que haber cumplido medio siglo, ¿puede considerárselo
un inútil y despedirlo por "reestructuración de la
empresa"? ¿Realmente disminuyó su capacidad
mental, su raciocinio, su sensatez, sus conocimientos, como
para echarlo -literalmente- a patadas?
¿Qué está haciendo
el Estado para paliar estas situaciones? Lo sucesivos gobiernos
saben muy bien que cada vez hay menos aportantes por cantidad
de personas que se jubilan.
¿La solución está
en pagar menos a cada jubilado? ¿La solución está
en tener cada vez más pasivos que activos? ¿No será
que -definitivamente- hay que incentivar aumentar el trabajo
de los mayores de 45 años? ¿No necesita nuestro
país más activos que pasivos? ¿Y qué hace el Estado
para ello? Una batería de interrogantes que sólo el Estado
debe responder.
Sabemos que no se puede obligar
a las empresas privadas a tomar como empleado a quien no
quiere. Sea porque tiene más de la edad deseada, o por que
es morochita en lugar de rubia, o porque es gordita en lugar
de flaca. (Y ni hablemos de otros motivos: políticos, religiosos,
sexuales, etc.)
La Asociación 50 a 60 (www.asociacion50a60.org.ar)
presentó un proyecto ante las autoridades nacionales que,
sabemos, aún se está estudiando. Un paquete de propuestas
que contribuirían a disminuir esta segregación. Esperamos
-ansiosamente- alguna solución al respecto.
En la Argentina hay más de
10 millones de mayores de 45 años. La mayoría está
desempleada, o jubilada en condiciones paupérrimas. ¿No
se merecen un trabajo que los dignifique? Y si tienen mejores
ingresos, ¿no aumentaría el consumo? Y si aumenta
el consumo, ¿no se pagarían más impuestos? Y si se
recaudaran más impuestos, ¿el Estado no podría devolverlo
en mayores beneficios sociales a los ciudadanos? Una ecuación
elemental, que pocos la ven.
Julián Bautista
Comisión Directiva
Asociación 50 a 60
www.asociacion50a60.org.ar
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