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La
movilidad - implicancia y consideraciones -
Estábamos frente a la oportunidad
de tener una ley de movilidad de los haberes previsionales
que sirviera para que miles de jubilados tuvieran una prestación
digna, que les permitiera vivir especialmente dentro de
la coyuntura tan particular como la que está atravesando
el país.
Lo cierto es que distintas fueron las presiones que no dejaron
otra salida más viable que el dictado de un proyecto que
planteara la tan mentada movilidad previsional.
El proyecto de ley que obtuvo
media sanción el pasado 3 de setiembre, amerita rememorar
la situación que coadyuvó a que finalmente el Poder Ejecutivo,
primero y el Legislativo después, dieran este importante
paso.
A raíz del dictado de la
ley de emergencia económica, se fue aumentando la jubilación
mínima llevándola de $150 a $ 690 en la actualidad. El haber
mínimo en un 360%. Y los haberes de menos de $ 1000 en un
79% y a los beneficiarios de sumas mayores a $1000, un 63%.
Sin embargo el costo de vida
a que fuimos sometidos por las políticas económicas, nos
mostró que ninguno de estos porcentajes fueron suficiente.
La gota que rebalsó el vaso
fue la del caso Badaro, cuando el máximo Tribunal se expidió
estipulando que la actualización debía ser del 82,68 por
ciento.
Por supuesto que desde el
punto de vista social, el proyecto aprobado vino a sanear
la deuda moral que el Estado mantenía con los jubilados.
Pero, así como se votó, dejó
varias cuestiones de dudosa conveniencia a los derechos
de la clase pasiva, ya que todos alentábamos cambios positivos.
El texto votado por los diputados
tiene modificaciones respecto del que originalmente había
enviado el Poder Ejecutivo, pero en la Asociación
50 a 60 (www.asociacion50a60.org.ar) estamos muy
preocupados.
Porque no se buscó recomponer previamente la pirámide jubilatoria,
que se ha ido achatando en los últimos 15 años.
Porque
no se quiso respetar las sentencias que en el futuro dicte
la justicia sobre cómo hacer los ajustes.
Porque
el ajuste debería hacerse exclusivamente en concordancia
con el aumento de los salarios de la misma actividad.
Se dio un paso importante,
pero fue después de más de 15 años de espera, ley
de solidaridad previsional mediante.
El hecho afecta a toda la
ciudadanía. No solamente a los 5.500.000 jubilados y pensionados
actuales. También regirá para las próximas camadas de ciudadanos
cuando lleguen a la edad de jubilarse.
Entonces dependemos del tratamiento
que dará el Senado al proyecto girado desde Diputados.
Podrá repetirse la histórica
jornada del 16 de julio? a fin de que en la práctica no
se vea frustrado el propósito final de la movilidad, que
no es otro que hacer cumplir el artículo 14bis de nuestra
Carta Magna.
El tiempo lo dirá...
Alicia Gaitán
ASOCIACION 50 a 60
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