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Los
orígenes de la jubilación y las frustaciones del sistema
jubilatorio:
El
sistema previsional argentino no se inicia en 1946. En sus
comienzos se limitó a los empleados públicos (1904) y tuvo
sucesivas expansiones para trabajadores ferroviarios (1915),
para trabajadores bancarios (1923) y para periodistas (1939).
Cuando se creó el sistema jubilatorio se pensó en un sistema
estatal de capitalización en donde el gobierno invertiría
los excedentes de los aportes jubilatorios en activos rentables
que permitiesen hacer frente en el futuro a una jubilación
vinculada con el salario que cobraban mientras eran trabajadores
activos.
En
1970 el Gobierno Nacional decidió cancelar su deuda con
el sistema jubilatorio. Ello condujo a quebrar el pacto
intergeneracional sobre cuyas bases se lanzó el sistema
jubilatorio.
En
la década del '80 el Sistema de Seguridad Social pasó a
ser estructuralmente deficitario siendo el 13,7% del PBI,
debido al continuo crecimiento en el número de jubilados.
En
el periodo 1950/80 mientras la población total había aumentado
un 73% y la población ocupada remunerada un 41%, el número
de jubilados había crecido un 1.126%. Además del creciente
envejecimiento de la población y la disminución del empleo
en los sectores más formales de la economía.
Los
signos de agotamiento del sistema previsional eran claros
hacia fines de la década del '70 y en la del '80 condujo
a una seria crisis estructural del sistema de seguridad
social.
Ello
llevo, en primer lugar, a elevar la edad mínima de jubilación
a 60 años (mujeres) y 65 años (hombres) y, en segundo lugar
a la privatización en 1994 del sistema de seguridad social
mediante la creación del nuevo régimen de capitalización
de las AFJP.
Este
sistema dual de capitalización para los futuros jubilados
y de reparto para los ya jubilados tuvo las siguientes consecuencias:
-
Los aportes
personales de los trabajadores al sistema jubilatorio
dejaron de ingresar al gobierno para crear un fondo
individual de capitalización en las AFJP.
-
En el sistema
de capitalización el 60% de los afiliados no aportaban
y en el sistema de reparto el 42% tampoco aportaba.
Todo
ello provocó una creciente disminución en la cobertura del
sistema jubilatorio para las personas en edad de jubilarse.
La crisis del 2002 hizo más explícita esta inequidad del
sistema jubilatorio y las demandas políticas para darle
respuesta.
Sobre
esta realidad se intentó fundamentar la moratoria previsional
del 2007 y luego la estatización del sistema jubilatorio,
que aumentó en un 55% el número de jubilados y en el 2008
se estatizó el sistema de jubilación privada.
En
el 2007 el Gobierno Nacional realizó la primera reforma
previsional. Estas reformas perdieron vigencia cuando en
octubre del 2008 el gobierno decidió estatizar el sistema
privado de capitalización. Esta moratoria permitió incorporar
a 1.800.000 nuevos jubilados, lo que implicó un aumento
del 55% en el número total de jubilados. El 87% de los nuevos
jubilados fueron mujeres.
La
estatización de las AFJP ha conducido en los hechos a la
confiscación de los ahorros acumulados por los trabajadores
en el sistema de capitalización dado que su jubilación
futura no tendrá nada que ver con los ahorros acumulados
en sus años de aportes sino con la jubilación que le toque
en el sistema de reparto. Ello le permitió al Gobierno
Nacional financiar gastos públicos que no tenían ninguna
vinculación con las jubilaciones. Solo que debe hacerse
luego de haber normalizado las distintas situaciones gravísimas
de los jubilados (juicios, actualización de la jubilación
mínima, etc).
Ver: http://www.asociacion50a60.org.ar/boletines-e/sitio_BB/bol29/prioridades-anses.htm
¿Cuáles
son esas asignaturas pendientes en el sistema de seguridad
social?
1.
El 75% de los jubilados reciben la jubilación mínima.
El Gobierno Nacional a partir del 2003 sólo ajustó las jubilaciones
mínimas que al provocar un achatamiento de la estructura
previsional condujo a que en la actualidad el 75% de los
jubilados cobren la jubilación mínima.
2.
La Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad del régimen
que prohibió el ajuste de las jubilaciones.
Ello beneficia a 1.740.000 jubilados. En cambio, hay 1.740.000
jubilados que recibieron aumentos jubilatorios inferiores
al 88.6%. En la actualidad el sistema de seguridad social
cuenta con un elevado superávit financiero y con la libre
disponibilidad de los activos financieros acumulados en
las AFJP por US$27.200 millones.
El
Gobierno Nacional podría utilizar esos excedentes financieros
para comenzar a resolver las asignaturas pendientes en el
sistema jubilatorio, que mencionamos más arriba. Desaparecidos
los excedentes financieros el sistema previsional no pudo
recuperar su solvencia financiera y se vio envuelto en recurrentes
crisis de financiamiento.
Alicia
Gaitán
Comisión Directiva
ASOCIACION 50 A 60
aliciagaitan@asociacion50a60.org.ar
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