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Los
derechos humanos de los jubilados
Los Derechos individuales es un concepto
perteneciente al derecho constitucional, que hace referencia
a aquellos derechos de los que gozan los individuos como
particulares y que no pueden ser restringidos por los gobernantes,
siendo por tanto inalienables (1),
inmanentes (2) e imprescriptibles
(3).
Es la base en la que se
unen todos los derechos de las personas: el derecho a la
vida, a la integridad personal, a la libertad individual,
a la libertad de expresión, a la libertad de reunión, a
la igualdad ante la Ley, el derecho a la Propiedad, el derecho
al trabajo, el derecho a la salud, el derecho a la educación,
el derecho a la seguridad social, etc.
Unos derechos son los que
obligan al resto de la sociedad (o a los gobernantes) a
no atacar o coartar dichas libertades; otros son derechos
que imponen una carga y obligación sobre toda la sociedad
de proporcionar unos bienes materiales a sus beneficiarios.
Hay restricciones de la
libertad individual por el Estado, restricciones de la libertad
individual que son excesivas y que podemos considerar como
violaciones de los derechos humanos.
Aunque la expresión "derechos
humanos" se ha usado mucho políticamente (en referencia
a la represión por parte de las dictaduras militares), creo
que nos encontramos con la aplicación exacta de este concepto,
al trato que se les brinda a los jubilados en la Argentina.
Cuando escuchamos o leemos
que hay casi 4 millones de jubilados que cobran, como jubilación
mínima, la suma de $ 827 (desde el 01-09-09) imaginamos
una pregunta del gobierno, sarcástica, ¿y que harán
con lo que les sobra? Porque es inconcebible que alguien
pueda vivir con $ 827 por mes. Ya no es una tomadura de
pelo, es una agresión lisa y llana a los derechos
humanos de los jubilados.
Pero podríamos ampliar mucho
más, la "liquidación" que se está haciendo a aquellos
ciudadanos que trabajaron para la Patria y que aportaron
ingenuamente para una jubilación digna.
Además, están los miles
y miles de juicios con sentencia firme que por distintos
motivos, sobre todo ajuste de haberes, tienen a su favor
los jubilados. Están esperando algunos de ellos desde hace
muchísimos años. Y los "beneficiarios"
se van muriendo sin cobrarlos. O se van muriendo en vida,
desesperanzados. Señores de la ANSeS: todos nos vamos
a morir irremediablemente, cumpla con sus obligaciones.
Y les sumamos, los juicios
iniciados que aún no tienen sentencia, por ajuste de haberes.
También son miles y miles.
Me voy a referir a la carta
de lectores publicada el 05-09-09 en el diario Clarín, página
42, y que dice textual:
"Ya hace 32 años
que espero..."
Tengo 89 años y medio y hace 32 que reclamo. Fui
mal jubilada en 1977, cuando era docente directora de escuelas
rancho en el norte de Córdoba y me catalogaron como preceptora.
Hasta hoy, no he podido solucionar ese tema. Recurrí a un
estudio jurídico y ya tengo sentencia firme de la Suprema
Corte, pero ahora mi expediente (el 37223/99) está en el
juzgado No 7.
Sigo esperando, pero no sé hasta cuándo podré hacerlo. Necesito
una respuesta: mis anos no me acompanarán por mucho más.
Quiero recibir lo que me corresponde, es decir por lo que
trabajé honradamente toda mi vida. Esto es un maltrato psicológico
y económico. ¿De qué sirvió trabajar 33 anos aportando
a la ANSeS, si ahora soy un trapo viejo para ellos y disponen
mi dinero como mejor le gusta al gobierno de turno?
Pregunto por la equidad, por los beneficios sociales, etc.
Etc. ¿O tengo que pedir subsidios o morir? Pregunto
por esa ley, o no se qué, que pregonaban que a los mayores
de 85 años les serían abonados con presteza sus haberes.
Les recuerdo que los años para mí no se detuvieron.
Hebe León Barreto
hlb2009@live.com.ar
Finalmente, me llevo las
manos a las orejas, para hacer como pantalla, y tratar de
escuchar todas las voces que se levantan contra esta política
de aniquilamiento. ¿Cómo? ¿Qué? No escucho
nada. Alguno que otro de nuestros estimados seguidores,
nos escriben desahuciados (4), y nos
transmiten sus quejas sobre la desesperante situación que
viven. Pero ¿alguien más? ¿Alguna otra OSC
(5)? ¿Y los representantes
del pueblo? ¿Algún diputado, algún senador? ¿Quién
se hace eco de la situación de todos los jubilados?
Recuerdan los discos de
vinílico cuando se rayaban? Esto es igual a un disco rayado,
rayado, rayado...
Nadie se ocupa, nadie se
acuerda. Y, recordemos, que son millones...
Julián Bautista
Comisión Directiva
Asociación 50 a 60
(1) Que no
se puede enajenar, es decir, ni transmitir, ni ceder ni
vender legalmente.
(2) Inherente a algún ser o unido de un modo inseparable
a su esencia.
(3) Extinguirse un derecho, deuda, acción o responsabilidad
por el transcurso del tiempo especificado para ello.
(4) Quitar a uno toda esperanza de conseguir lo que desea.
(5) OSC: Organización de la Sociedad Civil, antes: ONG.
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