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Discriminación laboral por edad :
un abuso doloroso y frecuente
No existen razones objetivas que permitan afirmar que el
envejecimiento genera un deterioro que justifica inactividad
a una determinada edad. Más bien, es al contrario y los
gerontólogos sostienen que si se dan tres condiciones el
deterioro puede ser perfectamente controlable o reducirse
al mínimo: constante ejercicio de actividades saludables,
adecuada dieta alimenticia y un control sanitario preventivo.
Si así se hace, no sólo se aumentará la longevidad, sino
las condiciones físicas y psíquicas proporcionarán excelente
calidad de vida.
Sin embargo, si falla alguna
de las condiciones la vida del mayor puede sufrir un deterioro
fulminante en el que podría influir, en primer lugar, generalmente,
la pérdida de trabajo habitual qué, en forma de
cascada, se proyectaría sobre los aspectos físicos, psíquicos,
económicos..., produciendo el aislamiento social, la exclusión
y una muerte, muchas veces, prematura.
Es necesario abrir, de par
en par, las puertas a las personas adultas, con vistas al
aprovechamiento inteligente de su riqueza intelectual, de
su experiencia reflexiva y madura, así como de su capacidad
creativa. La discriminación, por razón de edad, alcanza
mediciones de crueldad.
Esas reflexiones, avaladas
por expertos, profesores, científicos y, también, de trabajadores,
son escuchadas, con respeto, y olvidadas inmediatamente.
En tal sentido la ASOCIACION
50 A 60 ha expresado este sentir en diferentes
ámbitos estatales y privados, en la confianza que este reclamo
fuera recogido por políticos, sindicatos e instituciones.
Pero, el silencio... es el arma ofensiva de aquellos que
defienden parcelas de poder, sus propias posiciones; se
mezcla y une al de empresas y trabajadores jóvenes que buscan
mantener o aumentar sus beneficios, mejorar su status laboral
y, en definitiva eliminar competidores posibles.
Existe una discriminación
laboral por razón de edad, que es contraria al espíritu
y a la letra de la Constitución Nacional que cita en su
art. 16° : "La Nación Argentina no admite prerrogativas
de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales,
ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales
ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra
condición que la idoneidad."
Consecuencia de ello, las
personas mayores son desplazadas de sus puestos de trabajo,
no encuentran nuevos empleos y, en muchos casos, ello conduce
a un sentimiento de marginación personal y a la pérdida
de capacidades todavía eficaces para la sociedad.
Asimismo, no deben de existir
edades obligatorias de jubilación; su elección es un derecho
del trabajador. El empresario puede ejercer su veto a la
continuación de cualquier trabajador, pero ello nunca será
en función de la edad, sino de las aptitudes y capacidades
efectivas del trabajador para su puesto de trabajo.
Por último, la formación
profesional permanente, debe ser objetivo empresarial y
social cada vez más exigente, a tenor de los profundos cambios
en las tecnologías y sistemas de trabajo. Los trabajadores
de mayor edad, deben merecer especial atención en su formación,
a fin de evitar su desfasaje laboral y, abrir alternativas
a nuevos puestos de trabajo o a mejorar en su calificación
laboral actual.
La ASOCIACIÓN 50
a 60 está firmemente convencida que el proceso
de reinserción laboral debe influir en tres ejes :
crear
responsabilidad empresarial, para encontrar una
posibilidad concreta de trabajo, en el
mercado actual para la franja mayores de 45 años.
influir
en la toma de decisión, al momento de analizar qué
perfil laboral, competencias y posibilidades de
desarrollo que deben tener los postulantes, adaptado
a las necesidades del empleador.
generar
condiciones de confianza en los empresarios proyectando
debilidades y fortalezas, incentivando a los empleadores
para la contratación de mayores de 45 anos.
COLABOREMOS TODOS,
NO DISCRIMINANDO MÁS A LOS ADULTOS MAYORES.
ALICIA GAITAN
ASOCIACIÓN 50 A 60
www.asociacion50a60.org.ar
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